Parrilla de autor · Palermo, Buenos Aires
La carnicería
Brasa lenta, cortes madurados y una sala en penumbra. Cocinamos al fuego como se hacía siempre, con la disciplina de hoy.
Viví la experiencia
La carnicería abrió en un viejo galpón de Palermo que olía a quebracho antes de que llegáramos. Trabajamos con productores chicos, maduramos en cámara propia y encendemos la parrilla a las cinco de la tarde para que a las ocho la brasa esté en su punto. La carta cambia con lo que hay. La penumbra es a propósito: queremos que mires el plato y a quien tenés enfrente.
De la brasa
4 · Palermo
La Carnicería es un restaurante chico, pero muy cálido y acogedor.
Las chinchulines me impresionaron muchísimo. Las pedí bien crocantes y me las trajeron exactamente así, tal como las quería. La salsa con la que las sirven le da al plato un sabor realmente único.
Sinceramente, no creo que después de este lugar las chinchulines vuelvan a sorprenderme en otro restaurante; probablemente tenga que venir acá solo por ellas.
La provoleta con pera es un verdadero placer para el paladar.
Y el bife de chorizo estaba cocinado a la perfección: tierno por dentro y con una costra fina y crocante por fuera. La carne tenía un sabor muy rico y bien equilibrado.
Los mozos fueron extremadamente amables y muy profesionales, atentos incluso a los detalles más mínimos del servicio.
Sin duda quiero volver. Como siempre, La Carnicería deja un recuerdo muy agradable después de la visita.
Fuimos a cenar y entendimos porque forma parte de la selección Michelin.
Las mollejas con cornbread uffff vienen con una crema de yogur y ajo negro y el chorizo con huevito, arvejas y papas también estaban súper espectaculares.
No es solo una parrilla: es una experiencia gastronómica completa. La atención es impecable desde el primer momento. Esta en Palermo Soho sobre Thames, tiene esa mezcla entre calidez y cultura de la carne argentina. Vayan con reserva porque el lugar es pequeño y se llena.
Los platos están pensados para compartir, son super abundantes, apenas te sientas te traen la cortesía de la casa, tuétano servido en un recipiente estilo mamushka con pan, ya marcan el nivel de experiencia que quieren crear.
La carne es poesía, pedimos ojo de bife y ver al chef cortándola en la barra literalmente parece una obra de arte. Hay técnica y destreza.
De postre probamos la leche asada y estaba riquísima, nos alegramos haber hecho espacio para el postre. La atención de 10. Los chicos atentos en todo momento. Los precios están alineados con una experiencia Michelin Recommended, aquí la calidad, el servicio y la propuesta acompañan.
No hay menú largo ni luz blanca. Hay fuego, tiempo y silencio. Cada corte descansa, madura y vuelve a la brasa hasta que la grasa canta.
Horarios
- Martes a jueves20:00 – 00:00
- Viernes y sábados20:00 – 01:30
- Domingos y lunesCerrado
La brasa en La carnicería ya está encendida,
te esperamos